Aumento de peso
La infancia es un periodo en el que la nutrición y el control del peso son muy importantes para un crecimiento y desarrollo sanos. El hecho de que el peso, la talla y otros indicadores del desarrollo del niño se sitúen en un nivel adecuado para su edad es uno de los signos más importantes de un proceso de crecimiento sano. Sin embargo, en algunos niños, el aumento de peso puede causar dificultades para alcanzar el nivel esperado. El hecho de que el niño sea más débil que sus compañeros puede ser motivo de preocupación para las familias. En este caso, es importante conocer las razones por las que el niño no aumenta de peso y las estrategias que pueden ayudarle a ganar peso de forma saludable.
- Nutrición inadecuada y desequilibrada: Los niños no pueden ganar peso si no reciben la cantidad de alimentos que necesitan. Una dieta equilibrada que contenga cantidades adecuadas de proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales es esencial para el crecimiento y el desarrollo.
- Factores metabólicos y genéticos: Cada niño tiene un metabolismo diferente. Un metabolismo rápido puede hacer que quemen más rápido los alimentos que ingieren y dificultar el aumento de peso. Además, las características genéticas de la familia también pueden afectar al peso del niño.
- Enfermedades del aparato digestivo: Los trastornos del sistema digestivo como la enfermedad celíaca, la intolerancia a la lactosa, la enfermedad de Crohn, que pueden causar problemas en la absorción de nutrientes en los intestinos de los niños, se encuentran entre las razones para no ganar peso. Estas enfermedades pueden impedir el crecimiento del niño debido a una digestión o absorción insuficiente de los nutrientes ingeridos.
- Desequilibrios hormonales: El desequilibrio de las hormonas tiroideas es otro factor que dificulta el aumento de peso. Afecciones como el hipertiroidismo pueden impedir el aumento de peso al incrementar la tasa metabólica del niño.
- Comportamientos alimentarios y nutrición selectiva: Algunos niños pueden rechazar muchos alimentos y preferir un número limitado de ellos. Este comportamiento alimentario selectivo puede hacer que el niño no ingiera suficientes calorías y nutrientes, dificultando el aumento de peso.
- Factores psicológicos y estrés: El estrés puede provocar pérdida de apetito y disminución del deseo de comer en los niños. Además, cuando los niños se sienten ansiosos o infelices, sus patrones alimentarios pueden verse afectados negativamente.
- Centrarse en una dieta equilibrada: Es importante asegurarse de que el niño ingiere suficiente cantidad de todos los grupos de alimentos. Incluir el desayuno, la comida y la cena, así como tentempiés saludables, ayuda a cubrir las necesidades diarias de calorías y nutrientes del niño.
- Ofrezca alimentos ricos en calorías y saludables: Los alimentos que contienen grasas saludables, como el aguacate, las nueces, las almendras, el aceite de oliva, el yogur desnatado y el queso, ayudan a aumentar la ingesta calórica del niño. Al mismo tiempo, deben añadirse a la dieta huevos, carne, pollo, pescado y legumbres con alto contenido en proteínas.
- Diversificar las fuentes de proteínas y carbohidratos: No sólo las calorías son importantes para ganar peso, sino que las proteínas también lo son para el desarrollo muscular. El niño debe consumir regularmente alimentos que contengan proteínas. Además, pueden añadirse hidratos de carbono complejos, como pan integral y pasta integral, para satisfacer las necesidades energéticas.
- Hacer que las comidas sean divertidas: Hacer las comidas interesantes para los niños puede aumentar su apetito. Puede decorar las presentaciones de los platos con verduras de colores o animar a los niños a participar en el proceso de preparación de la comida para animarles a comer.
- Añada tentempiés nutritivos: Añadir tentempiés saludables a lo largo del día puede aumentar la ingesta calórica del niño. Pueden preferirse tentempiés como frutos secos, barritas integrales, galletas de queso, yogur de frutas y tostadas con aguacate.
- Equilibrar el consumo de líquidos: Beber grandes cantidades de agua, zumo de frutas o leche antes de las comidas puede crear una sensación de saciedad en el estómago del niño y hacer que coma menos durante la comida. Por lo tanto, es más beneficioso consumir líquidos entre las comidas que antes de ellas.
- Consiga el apoyo de un experto en suplementos nutricionales: Si falta una cantidad suficiente de vitaminas o minerales en la dieta del niño, se pueden tomar suplementos nutricionales con el consejo de un médico. Sin embargo, estos suplementos sólo deben utilizarse siguiendo el consejo de un médico.
Favorecer el aumento de peso de los niños requiere tiempo y paciencia. El aumento de peso, al igual que la pérdida rápida de peso, es un proceso que requiere precaución; por lo tanto, debe adoptarse un enfoque equilibrado y sostenible en lugar de un aumento repentino y excesivo de calorías. Además, adoptar un enfoque positivo de la imagen corporal y los comportamientos alimentarios de los niños les animará a adoptar hábitos alimentarios saludables.
No hay que olvidar que puede haber problemas de salud subyacentes si el niño no gana peso. Es importante consultar a un pediatra o a un nutricionista pediátrico, sobre todo si la falta de aumento de peso persiste durante mucho tiempo o tiene efectos negativos en el desarrollo del niño. Estos especialistas pueden ayudar al niño a ganar peso de forma saludable preparando un programa de nutrición y apoyo adecuado al proceso de crecimiento del niño.



