Autismo

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Autismo

El trastorno del espectro autista (TEA) es un complejo trastorno del desarrollo en el que las personas experimentan dificultades de comunicación, interacción social y comportamiento. El autismo presenta algunas diferencias bioquímicas y metabólicas que pueden tratarse con apoyo nutricional. Estos apoyos pueden afectar positivamente tanto a la salud intestinal como al desarrollo general de los niños.

En el autismo se observan con frecuencia problemas digestivos, irregularidades del sistema inmunitario y deficiencias en la absorción de ciertos nutrientes. En particular, equilibrar la flora intestinal puede contribuir a aliviar los síntomas conductuales del autismo. Por ello, añadir probióticos, prebióticos y enzimas digestivas a la dieta de los niños con autismo puede ayudar a mantener la salud intestinal.

En primer lugar, deben excluirse las enfermedades metabólicas congénitas subyacentes y las enfermedades neurológicas genéticas, y después la dieta debe componerse de alimentos naturales y no procesados, teniendo en cuenta la relación entre el cerebro y el intestino. Además del seguimiento de psiquiatría y neurología infantil, debe incluirse en el equipo un terapeuta nutricional y un nutricionista en un enfoque holístico.